EL GEM PIDE QUE SE PONGA AGUA PARA EVITAR LA MUERTE DE LOS PÁJAROS
El Grupo Ecologista Mediterráneo ha iniciado una campaña en la que pide a los almerienses que pongan recipientes con agua en terrazas y balcones en los días de más calor de este verano para que los pájaros soporten mejor las altas temperaturas y evitar así la muerte de muchos de ellos. Según la Sociedad Española de Ornitología las elevadas temperaturas provocan en las aves golpes de calor semejantes a las que padecen los humanos.
Este efecto del calor es especialmente acusado en las aves urbanas, las que conviven con nosotros, y en numerosas ocasiones hacen que, sobre todo las crías, se tiren al suelo buscando mayor frescor y evitar con ello morir abrasadas. Una vez en el suelo ya no pueden volver a los nidos y son víctimas o bien de la sed o bien de morir aplastados por personas o vehículos. La recomendación es poner el agua durante las horas centrales del día para evitar así que por la tarde y noche se conviertan en lugar de reproducción de insectos, en especial de los mosquitos.

Para evitarlo desde el GEM se aconseja colocar en lugares próximos a nidos o árboles, en las terrazas o balcones o en los terrados de las viviendas algún recipiente con agua fresca que sirva para calmar la sed o para permitir que los pájaros se refresquen y puedan soportar mejor las altas temperaturas sin tener que descender hasta el suelo.

En Almería existen poblaciones notables de aves insectívoras como los gorriones (de los que cada vez se observan menos por el efecto de los pesticidas o la escasez de arbolados y jardines), papamoscas, petirrojos, vencejos (aviones) o golondrinas, especies que en muchos casos ven cómo los vecinos destruyen sus nidos por las molestias que provocan.

Sin embargo es preciso recordar que las insectívoras son probablemente los mejores insecticidas naturales que existen. Uno de estos pájaros es capaz de engullir diariamente dos o tres veces su peso en insectos molestos para las personas como las moscas o los mosquitos, por lo que aportan un importante beneficio en las ciudades y pueblos.

Como ejemplo el estudio realizado por la Sociedad Española de Ornitología en el que se recoge que una sola golondrina, o un vencejo, consume en torno a 850 moscas y mosquitos cada día, lo cual supone que al cabo del año habrá comido más de 310.000 insectos de este tipo. Traducido a kilos, una familia de aves insectívoras comerá en la zona en la que anida alrededor de cuatro kilos de mosquitos y moscas, una cantidad nada despreciable y muy difícil de eliminar por medios físicos o químicos.

A la hora de facilitarles agua se recomiendan recipientes de barro o con superficies rugosas porque los platos y tazas de cristal o de porcelana son más resbaladizas para las aves. Sólo con ese gesto se pueden salvar de la deshidratación y la muerte miles de pájaros que conviven con nosotros en las ciudades y pueblos, unos vecinos ‘amables’ porque nos ayudan a controlar la presencia de insectos molestos para las personas.
615 29 14 34